El Censo de Población y Vivienda realizado en Chile durante el primer semestre de 2024 (marzo a julio) fue una oportunidad crucial para conocer cómo hemos cambiado como sociedad.

En un contexto marcado por la desconfianza institucional y la sensación de inseguridad, este ejercicio no sólo entrega cifras relevantes, también se convierte en una plataforma para la reflexión, la toma de decisiones y el diseño de políticas y estrategias.

En InSitu, más allá de revisar los datos, quisimos hacer algo distinto. Con las diferentes miradas de nuestro equipo, hicimos un análisis desde distintas perspectivas.

Una reflexión metodológica: investigar en tiempos desafiantes

Sara Cox, como investigadora, nos entrega una visión desde la metodología.

El Censo 2024, además de sus resultados, nos deja una enseñanza sobre cómo hacer investigación en contextos complejos. La desconfianza, la inseguridad y la fatiga informativa no impidieron que se lograra una cobertura robusta y se levantara información representativa y confiable.

¿Cómo se logró?

Con una combinación efectiva de herramientas, presencia territorial, trabajo con comunidades, equipos multidisciplinarios y el uso de tecnologías para monitoreo y validación de datos.

Esta experiencia nos recuerda que para llegar a las personas, en especial a quienes están más lejos o más reacias a participar, necesitamos más que buenos cuestionarios: necesitamos construir confianza.

En InSitu, entendemos esto como un llamado a seguir innovando metodológicamente, a combinar lo cualitativo y lo cuantitativo, lo presencial y lo digital. Si queremos seguir produciendo conocimiento útil, debemos ir más allá de los formatos tradicionales.

La transformación de los hogares

Anabril Cerda, nuestra directora, nos da una visión general.

Los primeros resultados del INE revelan una sociedad más envejecida y con más personas viviendo solas. En 1992, los hogares unipersonales eran el 8,3%; hoy, representan el 21,8%. Los hogares conformados exclusivamente por adultos mayores pasaron de 4,3% a 11,6% en el mismo período. Al mismo tiempo, los hogares con niños menores de 14 años bajaron del 62% al 33,2%.

Este cambio en la estructura socio demográfica no es menor: plantea desafíos profundos en áreas como salud, cuidados, pensiones y empleo. Pero también abre oportunidades para las marcas y organizaciones, que deben adaptarse a nuevas formas de vida.

¿Qué estamos viendo en terreno? En nuestros estudios observamos, por ejemplo, hogares de adultos mayores que viven solos de lunes a viernes y reciben a la familia los fines de semana. Esto genera patrones de consumo duales, alimentación saludable y porciones pequeñas durante la semana, y formatos grandes, comida indulgente y golosinas el fin de semana.

Por otro lado, la caída de los hogares con niños ha dado paso al auge de los hogares con mascotas, abriendo una nueva categoría de necesidades que afecta desde productos hasta servicios y experiencias.

Un termómetro social

Nuestro director, Pablo Subercaseaux, nos da una mirada a partir de nuestro estudio de percepción de contingencia social.

La delincuencia y seguridad también presentan un desafío bajo la nueva configuración socio demográfica que nos muestra este Censo.

Al comparar con censos anteriores, se observa un aumento del porcentaje de personas de 65 años o más, que alcanzó el 14% en el Censo 2024, mientras que 32 años antes, en 1992, era 6,6% (8,1% en 2002 y 11,4% en 2017).

Este crecimiento de la población adulto mayor, obliga a la generación de programas y planes especiales de seguridad, ya que según nuestro último estudio, son los que se perciben más desprotegidos, siendo el segmento más atemorizado y sensible en esta materia.

El mundo online

Valentina Piña, investigadora especialista en eCommerce, nos muestra su perspectiva reflejado en este grupo de consumidores que crece.

Este envejecimiento de la población en el contexto actual, nos hace mirar su forma de consumo, y en ese sentido, las compras online no son ajenas a este grupo.

Sus compras son más planificadas (con relación a grupos de edad más jóvenes), ajustadas a sus estilos de vida y presupuestos. Además, estas compras son hechas desde computador, no siendo cercanos al uso de aplicaciones móviles, y su forma de pago es a través de tarjetas de crédito.

Al ser más nuevos frente al uso de tecnología, su principal preocupación al comprar son las devoluciones de productos, lo que demuestra una desconfianza al realizar compras por esta vía. Es por esto, que privilegian sitios cuyas políticas de devolución sean lo más simples posibles.

El desafío de transformar información en acción

El Censo 2024 nos entrega una foto del país, pero también una brújula. En InSitu, quisimos ayudar a leerla con profundidad, empatía y perspectiva.

Estas cuatro miradas muestran que detrás de los datos hay insights valiosos, que al entenderlos podemos transformarlos en decisiones más estratégicas, conectadas con la realidad de las personas y los desafíos del país.

Como equipo, estamos comprometidos con hacer investigación que conecte con la realidad y aporte valor a quienes buscan transformar sus organizaciones y entornos.

Puedes revisar los resultados oficiales del Censo 2024 aquí

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